Este indio siempre se ha caracterizado por su inconstancia, por la certeza de que no es fácil seguir con algo (sea lo que sea) una vez se pasa la ilusión que trae la novedad. Ha sido un mes de multiples decepciones internas que ni merecen ser detalladas, ni van a ser detalladas aquí. Aún así, conseguí reir durante cuatro días y tres noches seguidas.
Cuatro días de un Lisboa soleado.
Lo más grandioso de esta ciudad es que parece un monumento a la belleza, durante todo el viaje vi ciertos detalles que me recordaban demasiado a ciertos iconos de ciertas ciudades, pero todos esos recuerdos se veían engrandecidos por la manera de reconvertirlos en un arte coqueto y magnífico.
Un pequeño vaquero me contó que los portugueses tenían un claro sentimiento de inferioridad respecto al resto de Europa y que, por eso mismo, se dedicaron a construir gigantes de ladrillo sobre una ciudad que ya tenía su parte magnífica en las cuestas y en un río que parece el mar.
En portugues espantoso quiere decir sorprendente, increible, maravilloso. Teniendo en cuenta esto, es evidente que está ciudad enloquecera a todos aquellos que quieran derretir la indiferencia natural y disfrutar con una ciudad (que complejos a parte) habla por si sola con una seguridad basada en el disfrute de los rincones y en un fado incorregible que pone banda sonora a las altas horas que la madrugada engaña con una delicia llamada ginjiha.

yo quiero volver a Lisboa… qué bueno que tuvieras sol, la luz las piedras, las calles viejas… (las putas cuestas…)
te debo llamada pa quedar!
besos!
Por eso será que todo el mundo, pero todo el mundo, va a Portugal :p
Si silbas, te llamo.
Qué indios hay en Londres, batboy?
Yo el viernes vuelo a Bamberg con una dama que conoces, a visitar a una otra que no conoces aun.
Estaremos casi menos lejos en las coordenadas del weekend.
Cierto, querido Watson. No me acordaba de esa noche, y eso que era de recordar.
Ya sabes a quien debes matar si la (o lo, que nunca se sabe, y absurdo anda) tropiezas en Londres.
No hombre no.
Lo de que sea a él al que te encuentres.
Aunque sabina lo, habría sido puntazo.
Pendejadas